“Cuando hablamos de crisis, hacemos referencia a una situación problemática, a un conflicto. Sin embargo, no todos los problemas derivan en crisis. La primera es la dimensión, el valor que le asignamos a ese “conflicto”:

No es lo mismo que se nos rompa una computadora, aunque sea nuestra arma de trabajo que tomar la decisión de un divorcio. Aún en las diferencias y valores que mantenemos los seres humanos, hay situaciones que nos resultan más simples de resolver que otras. Y ese es otro de los puntos. Sentir que nuestras herramientas y capacidades para resolver, aquellas que veníamos usando ahora ya no nos resultan suficientes, no nos alcanzan.   Parte de esto hace que este episodio se mantenga en el tiempo en forma no solo más intensa, sino también más prologada” Expresa la counselor Sandra Florentino.

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento “– Viktor Frankl –

En la crisis pensamos. Nos re-pensamos. Nos cuestionamos cosas que antes parecían obvias y no necesitaban de un detenimiento, de mirarnos en distintas variantes, de distinto modo. Las crisis implican pensamientos que envueltos de emociones, nos resultan contradictorios, incongruentes; pensamientos que nos sumergen en paradojas y verdaderos dilemas. El aquí y ahora se cubre de tensión, ansiedad y angustia que básicamente toman forma de preguntas dirigidas a nosotros mismos.

Hay diferentes tipos de crisis, entre otras, las vitales y las accidentales. En estas ultimas, algo nos toma por sorpesa, hechos imprevistos y que, en algun punto mas no siempre, provienen del afuera. Un despido laboral, la muerte de un ser querido, las inundaciones, entre tantos ejemplos. Las crisis vitales, no menos importantes, tienen que ver con el desarrollo y crecimiento de la persona. Nos aúnan a todas las personas, a pesar de la manifiesta lucha social en negarlas. Tienen que ver más con replanteos existenciales y nuestro transitar por la vida: proyectos y sueño, objetivos pendientes, el estar conforme con estoy que soy hoy y también cuestiones relacionadas con los cambios corporales que trae el paso del tiempo. Más allá de las diferencias entra unas crisis y otras, todos atravesamos momentos críticos.

Crisis= Amenaza + Oportunidad

La cultura occidental, hace hincapié en la crisis como un lugar de peligro en tanto la perdida del equilibrio y de la seguridad con la que nos veníamos desarrollando. Y al mismo tiempo, como un espacio de oportunidad ligada a la posibilidad de cambio, de pararnos en la vida con una mirada distinta, de volver al equilibrio a pesar de las adversidades.

Y esto nos introduce en el tema de la resiliencia, o la capacidad del ser humano de enfrentar y sobreponerse a situaciones adversas. Tiene que ver con afrontar y superar aquello que nos resulta un obstáculo para poder retomar el camino de la vida. Encontramos ejemplos claros de resiliencia en Viktor Frankl en sus días en el holocausto y en la misma Ana Frank luchando por su vida en permanentes escondites. La película 127 horas muestra de un modo grafico, la lucha del protagonista a favor de su propia vida.

Muchas veces se puede solo. Otras no y claramente sentimos la necesidad de ayuda. Ayuda que no nos hace ineficientes ni nos vuelve mas débiles, sino que nos hace mas fuerte por el simple hecho de darnos cuenta y querer salir. Pedido de ayuda que en alguna medida nos muestra nuestro lado resiliente y nos contacta con la elección de sobreponernos y reestablecernos en la vida.

Fuente: Revista Nueva Opción, Año 2, Nro 5 pág 3.